
Jonathan Degrève — Kvik Gosselies, Wavre & Namur-Erpent
Jonathan Degrève no inventó nada cuando se convirtió en franquiciado: solo necesitaba poseer algo que le importara. En poco tiempo, tres salas de exposición de Kvik en la región belga de Valonia con su nombre.
De las ventas a la propiedad
La experiencia de Jonathan en ventas agudizó sus instintos comerciales, pero ansiaba ser propietario. «No había inventado nada por mí mismo», dice, «así que necesitaba una franquicia para tener algo propio». Kvik le proporcionó la estructura, la marca y las credenciales de diseño para hacerlo posible.

Un eje vertebrado en la comunidad y el trabajo en equipo
Jonathan trata cada sala de exposición como una segunda familia. La continuidad del personal —especialmente cuando se adquieren nuevas sedes— ayuda a mantener la cultura y la calidad del servicio. Está comprometido a escala local, apoya a clientes B2B y se asegura de que cada tienda ofrezca un diseño danés coherente y accesible a precios asequibles. Como él dice: «Todo el mundo se merece una cocina bonita».

Visión de futuro
Con tres salas de exposición y un gran almacén central y taller bajo su dirección, Jonathan no se apresura a expandirse, sino que crea resiliencia. Su enfoque combina dedicación, rigor operativo y un compromiso local bien meditado. Entre bambalinas, su objetivo sigue siendo sencillo: mantener la excelencia en el servicio y expandirse cuando tenga sentido, sin poner en peligro los valores de Kvik ni la accesibilidad de los precios.



