
Sofie Klitte — Kvik Helsingborg
El viaje de Sofie Klitte con Kvik parece un cuento de hadas laboral, pero con un toque extra de dinamismo y estilo. Tras terminar sus estudios y ser rechazada por la Real Academia de Arquitectura, se tomó un año para trabajar como diseñadora de cocinas, y acabó quedándose casi dos décadas. Desde ese punto de apoyo, pasó a trabajar para tres franquiciados diferentes, luego se convirtió en gerente de tienda y, en 2018, se convirtió en la franquiciada de Helsingborg.
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Creando una cultura de equipo
Lo que Sofie describe como «la magia» no fue un gran plan, sino el equipo unido con el que ya contaba. Se conocían bien, habían trabajado juntos durante años y aceptaron la transición de la franquicia como una empresa conjunta. Cuando llegó la Covid, no fue fácil, los clientes se redujeron a casi nada, pero luego todo cambió y el negocio repuntó rápidamente, pasando de cero a volúmenes significativos.
Aprendizaje y apoyo desde el primer día
Sofie se apoyó en la estructura de apoyo de Kvik desde el principio. Antes incluso de hacerse cargo de la franquicia, asistió al programa de liderazgo NEFOS de Kvik, de un año de duración, a través de la Kvik Academy, que abarcaba todos los aspectos, desde las finanzas hasta el servicio de atención al cliente, pero también siguió asistiendo a cursos de formación en liderazgo a medida que su cargo se ampliaba.

Por qué se queda con Kvik
Sofie menciona su dilatado amor por el diseño danés, y su convicción de que el diseño danés está a otro nivel que el diseño escandinavo sueco. «Es como la Premier League contra la liga de aficionados», bromea. A lo largo de 18 años, ha visto cómo Kvik se transformaba, pasando de planos de cocina dibujados a mano a flujos de trabajo totalmente digitales, creciendo rápidamente y ofreciendo a los franquiciados oportunidades reales de desarrollo personal y éxito.

Consejos para futuros franquiciados
El mensaje de Sofie: no esperes un negocio pasivo. Es un trabajo duro desde el primer día, pero también «muy, muy divertido». Estate presente en la tienda, participa en las ventas y en las operaciones del almacén, invierte energía en la formación de los equipos, contrata sabiamente y atiende a los clientes. ¿Rasgos clave? Rapidez de pensamiento, persistencia, gran energía y capacidad para crear redes locales.





